


INTERNET TLC: POR UNA PROPUESTA NACIONAL
Ronald Solís Bolaños
Empresario y Sociólogo, directivo Cámara de Exportadores y exdirectivo de la Cámara Agricultura
Costa Rica tiene condiciones de sobra, por merito propio, para negociar un buen tratado con Estados Unidos, en donde la gran
mayoría de sectores puedan salir beneficiados como consecuencia de una propuesta nacional.
Pero ¿qué ha sucedido? “Nuestra” propuesta ha sido disgregante, sectorizada y por tanto induce al conflicto entre costarricenses.
Al no presentar Costa Rica una propuesta unificada e integral, producto de no tener una propuesta nacional, situación muy delicada
dado que el TLC con EEUU podría tener mayor impacto, que una nueva constitución en el futuro de nuestra sociedad e
institucionalidad. Al no suceder lo anterior, se ha promovido el conflicto y la falta de solidaridad entre los costarricenses, como se
hace evidente entre empresarios al poner a negociar cada sector productivo como si fueran pequeñas islas, perdiéndose la
perspectiva total, lo que ha promovido a que muchos sectores con tal de lograr sus objetivos, no les ha importado los otros sectores
económicos e incluso han estimulado a cambio de las ventajas a su sector, la apertura de servicios del Estado, que no deberían ser
parte de la negociación del TLC sino una decisión posterior entre costarricenses, promoviendo por lo tanto una situación de
conflicto y de agresividad que los costarricenses no necesitamos en este momento.
Los aspectos más delicados, como la agricultura, y otros debieron quedar resueltos en la sexta ronda y hasta la octava no había
sucedido, quedando para minirondas previas a la última a celebrarse en Washington a partir del 08 de diciembre. Los sectores
más fragiles son sumamente importantes para nosotros, porque son prioritariamente de mercado interno y tienen que ver con
soberanía alimentaria y la sobrevivencia de la pequeña y mediana empresa tales como: hortalizas, tubérculos, arroz, frijoles, azúcar,
leche, carnes, avicultura, etc., la mayoría de los cuales hoy reciben protecciones y subsidios en Estados Unidos. De tal forma que
hoy éstos sectores van solos, cansados y debilitados a negociar. Ya muchos productos industriales, agroindustriales e incluso
agrícolas de exportación ya lograron lo suyo, y no les importa el resto, la solidaridad tiende a desaparecer y aquí es bueno recordar
la frase del expresidente Gonzáles Flores, quien en 1914 expresó: “ En el bien social, está el bienestar de cada uno de nosotros”.
Por otro lado, no fue suficiente con dividir a los productores, también promovieron una campaña para dividir a los trabajadores
costarricenses, debilitando aún más la posibilidad de una propuesta nacional, mediante una campaña de verdad es a medias en
donde nos hablan de los miles de trabajadores que podrían perder su trabajo si no hay TLC con U.S.A., pero olvidan mencionar, los
miles más entre trabajadores y empresarios nacionales que se quedarían sin trabajo si se negocia mal.
Por otra parte, tampoco se dice que muchos de nuestras empresas maquiladoras con o sin tratado se están trasladando para
China, así como las nuevas inversiones, como ha pasado con México aun teniendo un TLC con U.S.A de frontera de por medio y
con un salario mínimo de la mitad del de Costa Rica, está sufriendo los embates de la competencia China. No es una mera
hipótesis pensar que podríamos terminar con muy poca inversión extranjera y muchas empresas nacionales arruinadas.
A lo anterior se suma una campaña antisindicalista, personalizada no vista antes por décadas, que fomenta la violencia y la división
de la familia costarricense y un eventual desenlace trágico en el proceso de aprobación del tratado, No olvidemos que en una
democracia, la tolerancia, así como los pesos y contrapesos son imprescindibles para lograr posiciones de equilibrio.
Preocupación también expresada por don Emilio Bruce, en su columna del 14 en La Republica. Por otra parte nuestros gobernantes
en vez de resaltar nuestra fortaleza negociadora, se empeñan en afirmar que si no firmamos, éste país se destruye, como diciendo a
la contraparte: “Ofrezcan lo que quieran que para nosotros cualquier cosa está bien”.
El doctor Rodolfo Cerdas en su columna del 02 de noviembre en el periódico la Nación afirma que: “Hoy estamos ante una
situación mucho más delicada de firmar un TLC con EEUU, junto a países (resto de Centroamérica) que lejos de fortalecernos,
debilita nuestra capacidad de negociación. Esto no es jugando y los errores que se cometan hoy, pueden ser muy lesivos para una
nacionalidad... como la nuestra”. Necesitamos un sentido de unidad para levantar nuestra bandera tricolor a los más altos niveles,
éstos sentidos no existen y el 73% de los costarricenses desconoce de que se trata éste tratado.
Esperamos que de aquí al 15 de diciembre que concluye la última ronda en Washington logremos un muy buen tratado en el campo
de la agricultura y en otros aspectos sensibles como inversiones, compras del estado, empleo, propiedad intelectual, migraciones,
medio ambiente, servicios, etc.
Pero si esto no ocurriera, tampoco debemos preocuparnos mucho, recordemos que la propuesta de Estados Unidos de crear el
Área Libre de Comercio de las Américas (ALCA) viene desde 1994 y su meta era en el 2005 cubrir América. Así que, dentro de
éste proceso, el Tratado de Centroamérica con Estados Unidos, es un “Alquita”, y si no sale bien la negociación, texto que
conoceremos hasta que se presente a nuestro congreso, y como éste solo tiene la potestad de decir sí a todo o no a todo, puede
decir que no, y esperarnos uno o dos años más en donde con más experiencia y aliándonos con países del resto de América con
mayor fuerza de negociación, podamos lograr un TLC más beneficioso para nosotros. Recordemos que somos una patria nueva,
apenas tenemos 182 años de vida independiente y posiblemente varios siglos por delante, así que, esperar uno o dos años más
para tener un TLC apropiado con EU y con el resto de América bien vale la pena. La Patria puede esperar. Normalmente los
últimos son los que negocian mejor, porque pueden aprovechar la experiencia de los anteriores y garantizar un mejor futuro a
nuestro pequeño país. Como dice la canción “No hay que llegar primero, sino hay que saber llegar”.
Los que presentan la situación como definitiva no conocen de historia, la historia no es lineal, tiene vida, es cambiante, da pasos
hacia delante, hacia los lados y hacia atrás y los más interesados en lograr el tratado de las Américas son los propios Estados
Unidos y por eso ellos fueron los de la iniciativa.
Para concluir, como expresa el Dr. Cerdas en su artículo “Lo que esta en juego con este tratado es el fundamento económico y
material de nuestra nacionalidad. Es una cita con nuestro destino de nación soberana”.
15 noviembre, 2003
ronaldtapezco@racsa.co.cr