


Algunas tendencias actuales en el agro nacional de cara a acuerdos
comerciales
Carlos G. Aguilar Sánchez
Investigador del Departamento Ecuménico de Investigaciones
Dos factores importantes que desde el agro resultaron significativos para el impacto en la caída de la tasa de crecimiento del PIB en
el año 2001 (se pasó de 2.2% en términos reales a un 0.9%) fueron la contracción del mercado bananero y la tendencia a la baja en
los precios internacionales del café. Aunque a grandes rasgos pueda dar la impresión de que se trata de fenómenos externos a
nuestro país, la realidad sobre la transformación productiva y los nuevos papeles asignados al país en la reciente configuración de
una nueva división internacional del trabajo demuestran que existen algunas tendencias posibles de visualizar desde estos datos.
a) Para empezar, el sector agropecuario (actividad primaria) se encuentra ocupando un cuarto lugar en la composición general
de la producción nacional. Por encima del mismo se encuentra la Industria Manufacturera, el Comercio, restaurantes y hoteles, y el
transporte almacenaje y comunicaciones.
b) Algunos indicadores que aumentaron (la tasa de variación anual) fueron resultado de la dinámica de productos no
tradicionales, como melón, piña, tubérculos y otros. Estos productos compensaron de alguna manera, por lo menos a nivel
estadístico, la baja en la exportaciones producida por la situación del banano y el café.
c) En materia de aporte por producto es de destacar que el banano y el café, pese a la crisis, siguen siendo los principales
productos, seguidos de cerca por la piña.
Pero el caso quizá más destacable es el referido a los granos básicos, por encontrarse dentro de ellos dos de los componentes
fundamentales de nuestra dieta alimenticia. En general se aprecia una disminución en el aporte de todo el sector de granos básicos,
particularmente en el arroz y el maíz, porque para el caso del frijol más bien hubo un crecimiento del 11.7%. La reducción en el arroz
se corresponde además a una disminución del área cultivada.
d) También la actividad vacuna perdió dinamismo al reducirse su aporte en un 12.2% con respecto al año anterior. En toda el
área de pecuarios la ganadería de carne es la que ha sufrido mayores problemas. Los demás elementos: cerdos, aves, huevos y
leche ha incrementado su participación. Sin embargo, la drástica caída de la ganadería mencionada generó que toda esta rama
exhiba un decrecimiento con respecto al año 2000.
e) Lo que también exhibe índices de incremento es la actividad maderera (pasó de 3846 millones de colones en el 2000 a 4338
en el 2001) y levemente la pesca. Lo único que decreció fue el sector de mejoras agrícolas.
Con todo este cuadro inicial del comportamiento del sector agropecuario dentro del PIB y por productos, es importante que pasemos
a algunas consideraciones sobre el tema de las exportaciones e importaciones, lo cual nos permitirá tener un panorama más claro
del porque de los comportamientos actuales.
En general las exportaciones nacionales decayeron en un 14.4% con respecto al año 2000 y esto debido en parte a la reducción de la
participación del sector agrícola en casi todos sus componentes. Indudablemente, este sector continúa teniendo un peso significativo
en la economía nacional aunque se encuentre por debajo de otra serie de elementos como la manufactura (industria textil y
componentes de computadora). De esta forma en materia de exportaciones e importaciones podemos apreciar:
f) Las exportaciones agropecuarias ocupan el segundo lugar en el total de las exportaciones nacionales y solamente son
superadas por la industria manufacturera (caso de INTEL). No obstante esta posición, durante el año 2001 las exportaciones
agropecuarias mostraron tendencias a la baja, sobre todo afectadas por las crisis en el banano y el café.
g) Si bien es cierto que el impacto más fuerte fue la reducción en las exportaciones de banano y café no puede perderse de vista
que también los productos no tradicionales se vieron afectados, aunque en menor proporción. Lo cual nos presenta un panorama en
el que la actividad en su conjunto decae pero algunos productos en particular (como la Piña y el melón) crecen.
h) Es importante tomar en consideración que en algunos casos, como el citado del melón, aunque en volumen las exportaciones
crecen una caída del precio internacional del mismo no contribuye ha acrecentar el valor.
i) Lo que si ascendió fueron las importaciones a nivel nacional, con un crecimiento del 0.8% para el sector agropecuario.
j) Lo que más estamos importando en materia agropecuaria son cereales como maíz amarillo, trigo y soya.
k) La balaza comercial nacional muestra un saldo negativo, sobre todo por el comportamiento de la industria manufacturera, para
el caso de la balanza agropecuaria en cambio el saldo es positivo.
En relación con los salarios y el empleo es importante destacar que ciertas sobreestimaciones en los mecanismos de medición
anteriormente utilizados para la población rural repercutieron en la sobreestimaciones de empleo para el sector agropecuario. Por
eso el mismo decrece de 20% a 17%, mientras sectores como el comercio, servicios y establecimientos financieros aumentaron
relativamente su importancia.
Los procedimientos nuevos además modificaron la distribución de la población en relación con la zona urbana o rural. Actualmente la
composición destaca un 59% de población urbana y un 41% de rural. Esto quiere decir, que tomando en consideración el cambio de
procedimiento, se nota un incremento de la población urbana.
El sector agropecuario representa un 15.6% del total ocupado a nivel nacional, con un claro decreccimiento de la participación de
este sector en la población ocupada del país y la población económicamente activa (PEA) para este sector representó un 15.4% de
la fuerza laboral del país, perdiendo relevancia desde mediados de la década de los noventa. De igual manera se nota el incremento
en los indicadores de desempleo abierto, pasando del 3.8% al 5.1%.
En general, para todos los rubros de empleo y desempleo se nota un desmejoramiento del sector agropecuario y a su vez esta
parece ser una tendencia sostenida desde por lo menos mediados de los noventa.
En cuanto a crédito es importante resaltar que aunque ha existido un crecimiento considerable, la participación del crédito
agropecuario dentro del crédito total ha disminuido en dos puntos porcentuales desde mediados de los noventa. También la
cobertura del área asegurada para los cultivos se vio disminuida en parte como consecuencia de la baja en los créditos aplicada.
Algunas tendencias que se aprecian en materia de crédito nos señalan:
a) Que desde mediados de la década de los noventa el rubro de créditos para consumo crece vertiginosamente pasando del
13.5% en 1995 al 31.2% en el año 2001.Pasa de ocupar la cuarta posición a nivel nacional a ocupar actualmente la primera.
b) Según las estadísticas el mayor ascenso porcentual en materia de crédito para el consumo se daría en los bancos privados
pasando del 6.1% -1995- al 32.5% en el 2001.
c) El comercio ocupa, subsecuentemente, el segundo lugar en importancia crediticia sobre todo en la banca privada, porque en la
pública lo ocupa el sector vivienda, que con este impulso logra a nivel nacional un tercer lugar.
d) En el caso de la banca privada el tercer puesto esta en manos del sector servicios, mientras en la pública es comercio.