Respuesta al mentiroso señor Echeverría
Álvaro Montero Mejía


El señor Echeverría, mejor conocido como "Cachicho", empleado la cervecería Costa Rica y ex viceministro del gobierno de Arias,
escribió un artículo colmado de mentiras y mala fe, al que respondemos párrafo por párrafo.

Qué pasa si no pasa el TLC

Por Carlos Francisco Echeverría
Diario Extra. 5 de Julio de 2007


Dice Echeverría: ¿Qué pasa en Costa Rica si no pasa el TLC? Vale la pena hacerse esa pregunta.

Costa Rica sería el único país en el mundo que habría rechazado un Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos de América.


Respuesta:

MENTIRA. Si una persona miente o acomoda la realidad a sus intereses, hay que desconfiar de ella. Ningún país Europa tiene TLC con
los Estados Unidos. Tampoco tienen TLC con Estados Unidos, Japón, China, la India o los tigres asiáticos, ni la mayor parte de los
países de América Latina.

Los países poderosos firman TLC con los países débiles, para asegurarse sus mercados. El verdadero comercio mundial no es entre
ricos y pobres, sino entre las grandes potencias de hoy. De acuerdo con cifras del Banco Mundial, los países del G7, Estados Unidos,
Alemania, Japón, Francia, Reino Unido, Italia y Canadá, controlan más del 70% del comercio mundial. Éstos países tienen urgencia de
firmar tratado de libre comercio con nuestros países, a fin de asegurar sus zonas de influencia y garantizarse aquellos productos,
principalmente agrícolas o materias primas que ellos no pueden producir o que simplemente no tienen.

Dice Echeverría: ¡Seríamos noticia! La prensa internacional comentaría sobre este extraño y pequeño país que decide dejar en el aire
sus vínculos con su principal socio comercial, y rechazar el libre acceso de sus productos al mercado más grande del mundos


MENTIRA. Si no firmamos el TLC, mantenemos todos los lazos comerciales con los Estados Unidos. Costa Rica es ahora noticia
internacional, por ser uno de los pocos países del tercer mundo, que mantiene un régimen de salud pública, de agua y educación,
aceptables a sus habitantes.

Dice Echeverría: Fidel Castro y Hugo Chavez se pondrían muy contentos Š a pesar de que Fidel tiene años de luchar porque a Cuba se
le permita comerciar con los Estados Unidos, y Chavez les vende la mayor parte de su petróleoŠTambién Daniel Ortega se pondría muy
contento. Mandaría más misiones a Costa Rica para proponerles a las empresas que se trasladen a Nicaragua, donde sí tienen TLC
vigente con los Estados Unidos.

MENTIRA. La queja de Cuba no es por firmar un TLC con los Estados Unidos, sino por eliminar un infame bloqueo reiteradamente
condenado por todos los países del mundo y en primer lugar por Su Santidad Juan Pablo II
.

Venezuela por su parte, posee la mercancía más codiciada del planeta: el petróleo. Es cierto que la mayor parte del petróleo Venezuela
se lo vende a los Estados Unidos. Pero son los Estados Unidos los que necesitan el petróleo de Venezuela, y no Venezuela el mercado
de los Estados Unidos. Venezuela podría vender mañana mismo todo su petróleo en el mercado mundial, pero es probable que
Venezuela no quiera agudizar un conflicto político con los Estados Unidos. Recordemos que el petróleo venezolano representa el 10%
de las necesidades de consumo petróleo de los Estados Unidos.

En cuanto a Ortega. Los mentirosos del SÍ, han dicho que los nicaragüenses hacen campaña para llevarse las empresas de Costa Rica
a su país. Si una empresa se va, no es porque Nicaragua haya TLC y en Costa Rica no. Desgraciadamente muchas empresas emigran
a otros países, porque sólo buscan pagar salarios de hambre. Entre más bajos los salarios, y más atractivo para ellas es el país. Para
muchas empresas Costa Rica no es atractiva porque los salarios son más altos y porque tenemos seguridad social y derechos laborales.


Es por eso que algunas empresas optan por irse a Nicaragua, a República Dominicana o a la misma China. Éstas empresas no tienen
más Patria que su negocio, como cuando escuchamos a un gran empresario "costarricense" decir por la televisión, que si no se firmaba
el TLC se iba para otra parte.

Dice Echeverría: Las empresas establecidas en Costa Rica que exportan a Estados Unidos seguirían haciéndolo, mientras el gobierno
de esa nación decida mantenerle los privilegios de la Iniciativa de la Cuenca del Caribe(ICC) a ese único país que rechazó su TLC.

Eso, siempre y cuando la Organización Mundial del Comercio no decida imponer su criterio de que la ICC viola las normas del comercio
internacional. Y mientras los senadores y congresistas de los Estados Unidos acepten que productos ticos sigan compitiendo sin
impuestos en sus mercados, sin que Costa Rica se comprometa a nada a cambios


MENTIRA. La ICC es una ley aprobada por el Congreso los Estados Unidos y que cubre a más de 10 países. Como toda ley, tendría
que ser derogada. Y más aún, tendrían que derogarla sólo para afectar a Costa Rica. Peor aún, si los Estados Unidos la derogan, los
primeros afectados serían las empresas estadounidenses establecidas en Costa Rica o en otros países y que se benefician con ella.

También es MENTIRA que la OMC tenga algo qué ver en el asunto, porque cada país es libre de darle a otros, las ventajas comerciales
que le dé la gana.

Dice Echeverría: Y mientras no prospere alguna de las demandas que los sindicatos nacionales, y sus "colegas" de los Estados Unidos,
han interpuesto para que se expulse a Costa Rica de la ICC, supuestamente como castigo por infringir la ley laboral. Demandas que por
supuesto han perdido.

MENTIRA. Lo que los sindicatos han denunciado es que muchas empresas en Costa Rica, no cumplen con las leyes laborales y la ICC
exige que cumplan con ellas, del mismo modo que están obligadas en los propios Estados Unidos. Pero no nos engañemos todos
sabemos que la mayor parte de las empresas no cumplen, por ejemplo, con el derecho a la sindicalización. Ese derecho está
plenamente vigente en los Estados Unidos, y ninguna empresa en ese país se atrevería a violarlo como se viola Costa Rica; como se
viola por ejemplo en la Cervecería Costa Rica, o en la hacienda Juan Viñas, empresa para la que trabaja el mentiroso señor Echeverría.

Dice Echeverría: Mientras todo eso se cumpla, las empresas que exportan desde Costa Rica a los Estados Unidos lo seguirán
haciendo, aunque en una situación de total inseguridad. Sus cientos de miles de trabajadores vivirían en la incertidumbre. Sin duda
muchas de esas empresas, con previsión, irían preparando su traslado a otras tierras.

MENTIRA. En primer lugar es MENTIRA que "cientos de miles" de trabajadores dependan del comercio con Estados Unidos. Por
ejemplo, en todas las zonas francas laboran solamente 40,000 empleados costarricenses. Pero ningún empleo estará en peligro ni en
las zonas francas y en otras empresas. La razón es muy sencilla. Más del 70% de lo que exportamos a los Estados Unidos, lo realizan
empresas de capital estadounidense. Por lo que cualquier gobierno de Estados Unidos tendría que estar loco, para afectar a sus
propios inversionistas.

Es más, la iniciativa de la Cuenca del Caribe fue una ley promulgada por el Congreso estadounidense para darle ventajas especiales a
sus propios inversionistas instalados en otros países. El mentiroso Echeverría tiene como único propósito asustar a la gente. No decirle
la verdad.

Dice Echeverría: Por supuesto, muy pocos inversionistas considerarán siquiera la posibilidad de crear nuevas empresas en Costa Rica.
A nuestra economía dejarán de entrarle alrededor de $1.000 millones que ingresan, anualmente, como inversión extranjera directa. Y el
empleo dejaría de crecer.


MENTIRA. Estos inversionistas continúan llegando a Costa Rica no porque haya un TLC, sino por las condiciones políticas y humanas
que ofrece nuestro pequeño país. Aún sin TLC, Costa Rica recibió en el 2006, más inversiones extranjeras que el resto de
Centroamérica. Sin TLC hemos recibido, en los últimos 10 años, más inversión extranjera el resto de Centroamérica.


Además, el empleo casi no crece en Costa Rica por la inversión extranjera, sino que crece por la dinámica de la economía interna. La
inversión extranjera no genera ni el 10% de las necesidades de nuevos empleos que tiene Costa Rica cada año.

Dice Echeverría: Hasta que llegue el día en que los gobernantes de los Estados posiblemente bajo presión de políticos y sindicalistas
interesados en recuperar los empleos que "se fueron" para Costa Rica, decidan que ya tuvieron suficiente paciencia con ese pequeño y
extraño país que rechazó su TLC, y cierren definitivamente la Iniciativa de la Cuenca del Caribe.


MENTIRA. El comercio con los Estados Unidos no se va acabar nunca aunque debemos luchar para que se dé en condiciones más
ventajosas para Costa Rica. Por ejemplo, ¿sabían ustedes que muchos de las grandes empresas estadounidenses que funcionan en
Costa Rica, pagan impuestos en los Estados Unidos pero no le pagan un cinco a Costa Rica? ¿Sabían ustedes que Costa Rica tiene
una balanza comercial desfavorable con los Estados Unidos en los últimos 10 años supera la astronómica suma de $11 mil millones de
dólares?

Dice Echeverría: Entonces será, como dice la Biblia, "el llanto y crujir de dientes". Las empresas que dependen de la ICC para exportar
a los Estados Unidos cerrarán sus puertas, dejando sin empleo a cientos de miles de ticos y ticas. Además de la angustia que sufrirán
esas familias, quienes les venden bienes y servicios sentirán la ausencia de ese dinero que dejará de circular en el país.

MENTIRA. El mentiroso señor Echeverría sigue hablando de "cientos de miles" de desempleados. Pero ni un solo costarricenses se
quedarán sin empleo porque no se firme el TLC. En cambio decenas de miles de agricultores, arroceros, lecheros, granjeros y otros, se
quedarán sin trabajo. Miles de toneladas de arroz, leche, frijoles, carne de res, de cerdo o de pollo, inundarán el país y arruinar nuestra
agricultura y nuestra producción alimentaria. Cuando hayan arruinado la producción local, ¿de dónde sacaremos el dinero para
abastecernos de alimentos? ¿Quién les dará empleo a los miles y miles de agricultores arruinados?

Dice Echeverría: Para mitigar un poco el desempleo y la reducción de las exportaciones, las autoridades monetarias costarricenses no
tendrán otro recurso que devaluar drásticamente el colón.

MENTIRA. Sin TLC, Costa Rica ya es uno de los tres mayores exportadores por habitante en América Latina. Nuestras mayores
exportaciones no dependen en absoluto del TLC. La devaluación monetaria es más bien una herramienta al servicio de los grandes
exportadores. Al devaluarse la moneda, los exportadores tendrán más colones para pagar los salarios y otros servicios locales. En
pocas palabras, con la devaluación se les abaratan los costos de producción locales.

Dice Echeverría: Así, los pocos productores costarricenses que sigan exportando a los Estados Unidos podrán compensar en parte el
tener que pagar impuestos allá, al recibir más colones por cada dólar. Con esos colones devaluados pagarán salarios y otros gastos
en Costa Rica.

MENTIRA. A la mayoría de los exportadores, como vimos, no los afecta en nada si se firma o no el TLC con los Estados Unidos. La
preocupación de una pequeña minoría de exportadores, se relaciona con el temor infundado de que pudieran desaparecer las ventajas
que tienen con la ICC. Es esta pequeña minoría la que puja por la firma del TLC, sin importarle que se colapsen la agricultura alimentaria
nacional, la CCSS o que les entreguemos a grandes monopolios extranjeros, las telecomunicaciones, el INS o RECOPE.

Dice Echeverría: Una devaluación drástica del colón hará, también, que todos los productos importados sean más caros. Entre ellos
cosas que usamos todos los días, como la harina del pan o los combustibles. El de los combustibles, por ejemplo, es un precio que
dispara hacia arriba a todos los demás. Así que todo subirá de precio. A eso se le llama inflación, y quienes recuerden los años de la
Administración Carazo sabrán cuánto duele en el bolsillo.
Un aumento general de precios equivale a un aumento general en la pobreza. Si hoy tenemos a un 20% de las familias costarricenses en
situación de pobreza, podemos volver a tener un 50%, como, precisamente, al final de la Administración Carazo. (Por cierto ¿no es ese
mismo señor Carazo un feroz opositor del TLC?)


MENTIRA. El mentiroso Echeverría se escuda ahora agrediendo al Presidente Carazo. A él y a otros les indigna que un Expresidente se
dedique, ejemplarmente, a defender a Costa Rica sin recibir nada cambio y sobre todo, sin ser parte de algún negocio oscuro.

La inflación ha sido el eterno negocio de los ricos que exportan en dólares mientras los trabajadores ganan en colones. Algunas veces la
inflación, que es el aumento incontrolado de los precios, proviene de factores externos como es el aumento de los combustibles. Éstos
aumentan no por culpa de los países productores, sino de los grandes monopolios mundiales del petróleo como Exxon, Mobil y Chevron,
de Estados Unidos, y las europeas BP y Royal Dutch Shell y algunas empresas menores. Éstos monopolistas, entre las que se
encuentran las familias Bush y Bin Laden, controlan la refinación y la distribución de los combustibles, con lo que presionan el aumento
permanente de los precios de los combustibles.


Por cierto, el negocio del trigo, que está en manos de uno de los más feroces defensores del TLC, un señor Carrillo, en nada se afecta
con tratado o sin tratado, porque el precio del trigo está determinado por el precio de la Bolsa internacional del grano y no por ningún
tratado.

Dice Echeverría: La devaluación y la inflación harán que el Estado tenga menos recursos para invertir en educación, salud, seguridad e
infraestructura.

MENTIRA. El Estado costarricense, durante los últimos gobiernos, les ha entregado a los ricos de Costa Rica más de ¢700 mil millones
de colones en Certificados de Abono Tributario (CATs) y en incentivos turísticos. Toda esa plata fue dar a los bolsillos de los grandes
exportadores. Su interminable codicia los lleva ahora a exigir la firma del TLC para mantener y acrecentar sus ingresos.

Por otra parte, de los impuestos que recibe el gobierno, más del 75% son impuestos llamados indirectos, como el impuesto de ventas,
que lo paga el pueblo. El impuesto de la renta, que es un impuesto directo, deberían pagarlo los millonarios con altísimas rentas, pero la
realidad es que lo pagan en su mayoría los empleados, a quienes de antemano les calculan el monto y se los deducen de la planilla.

Además, las grandes empresas, como las de zona franca, los megaproyectos turísticos y otros grandes exportadores, no pagan ni un
cinco en impuestos.

Sólo el mentiroso Echeverría es capaz de cambiar esa realidad que todos conocemos: que en Costa Rica es el pueblo el que paga los
impuestos, mientras los ricos no pagan casi nada.


Dice Echeverría: En consecuencia, aumentará la deserción estudiantil (como aumentó en los años de la Administración Carazo) se
desfinanciará la Caja del Seguro Social, aumentará la delincuencia, y la infraestructura se seguirá deteriorando.

MENTIRA. La deserción estudiantil se produce porque en Costa Rica la riqueza están mal repartida. Los muchachos salen de los
colegios porque se ven obligados a trabajar o porque no pueden pagar su educación. Aunque sea gratuita, no pueden pagar los pases,
los libros, los uniformes o la alimentación que necesitan.

En Costa Rica, los ricos se hacen cada día más ricos y los pobres cada día más pobres. Esto lo ha demostrado el estudio "El Estado de
la Nación" que dice que Costa Rica es el país de Centroamérica donde la división de clases aumenta más aceleradamente.

Dice Echeverría: ¿Irán a querer venir muchos turistas a un país así? Probablemente no. Con alto desempleo, altos precios, pobreza
generalizada, delincuencia rampante, pésima infraestructura y menos turismo Š tendremos que ir todos a pedirles cuentas a los políticos,
sindicalistas, académicos, ambientalistas e ingenuos que en su momento se opusieron a que Costa Rica ratificara el TLC con Estados
Unidos.

MENTIRA. El mentiroso Echeverría hace terrorismo verbal. En la inmensa mayoría de los casos, el turismo se ha convertido en un
gigantesco negocio de grandes corporaciones. Son ellos los que no pagan impuestos, los que se apropian de nuestras playas y
nuestras bellezas naturales.

Son las corporaciones que impulsan los llamados megaproyectos turísticos, los que hacen clavos de oro con nuestras bellezas naturales,
con nuestro clima, con la honradez y simpatía de nuestros trabajadores. De este modo se apropian del negocio turístico, manteniendo en
la pobreza a las poblaciones costeras. A los potentados del turismo, el gobierno le regaló más de ¢120 mil millones de colones en los
llamados incentivos turísticos.


¿Dónde está el progreso y el bienestar de las comunidades de nuestra zonas costeras? ¿Dónde está el progreso y el bienestar para los
pobladores de Guanacaste, Puntarenas o Limón? ¿A dónde está la mejora sustancial en sus condiciones sociales, en sus viviendas, en
los servicios públicos de sus comunidades, en sus ingresos familiares o en su nivel de vida?

Es el pueblo de Costa Rica el que ahora le pide cuentas al pequeño grupo de potentados, para los que trabaja el mentiroso Echeverría,
por sus intentos de convertir a Costa Rica y a su pueblo en un gigantesco negocio sólo para ellos.

Si alguien se atreve a mentir tan descaradamente como lo hace este señor y a utilizar la MENTIRA para aterrorizar a la gente, nos sirve
para medir la verdadera estatura moral de los que defienden el TLC.

La verdad es invencible. "La verdad os hará libres" dijo Jesús. Para decir esa verdad y hacerla llegar hasta el último rincón de nuestro
pueblo, no necesitamos disponer de los millones que en su propaganda, desperdician a manos llenas los defensores del SÍ.

Cuando un intelectual como el señor Echeverría, nada menos que ex viceministro de cultura, es incapaz de decir una sola cosa
verdadera de su largo artículo, es una muestra flagrante de la indigencia ética e ideológica de los promotores del SÍ.

Proponemos que alguien invite al mentiroso señor Echeverría, a un debate con nosotros el día, la hora y el lugar donde quiera, aunque es
muy probable que no acepte, porque casi por regla general, los mentirosos son además, miedosos.