¿Quién ganará el referéndum?

Henry Mora Jiménez
Universidad Nacional

Al analizar los resultados de las últimas tres encuestas sobre el TLC y el referéndum (Matemática-UCR, Unimer y CID-Gallup), se
pueden colegir  algunas tendencias que aparecen con bastante claridad, al menos en dos de ellas o en las tres.

Intención de voto no asegura nada

Sólo cerca de un 50% de los encuestados tienen una alta seguridad de acudir a las urnas, y es sobre este 50% que Unimer y CID-
Gallup hacen  sus conclusiones amarillistas para la prensa.

Del otro 50% que no descarta votar en el referéndum, la mayoría se manifiesta aun indecisa. Los simpatizantes del No tienen más
clara y  definida su posición, ya que sólo un pequeño porcentaje mantiene algunas dudas. Los del Sí tienen las mayores dudas, lo que
ciertamente hay que saber manejar.

Conclusión: el referéndum no lo ganará el bando que tenga el mayor número de simpatizantes (intención de voto), sino el que tenga
mayor capacidad de convocatoria para el 7 de octubre. En este sentido, el No  cuenta con mayor capacidad de convocatoria en las
áreas de motivación, entusiasmo y convencimiento. No fallemos en las áreas siguientes: fiscales de mesa, organización del día R,
signos externos y transporte.

Con respecto a la organización para el día R, el objetivo es claro: “tomar” cada centro de votación, con mucha presencia, sistemática
caza de votos y gran alegría. Mucha juventud y líderes de la comunidad haciendo su trabajo.

El tema de los fiscales, como bastante se ha repetido, es fundamental. No simplemente para que ronden sus mesas y cuenten
papeletas. Su tarea más importante es impedir un fraude. Además, nuestros fiscales tienen  que ser a prueba de sobornos y chantajes.

La batalla por los indecisos

La gran batalla en los dos próximos meses es por los indecisos (no están seguros de votar, no están seguros de cómo votar). Este
segmento de la población (dejando de lado a quienes aseguran que no votarán), ronda el
30% del padrón. Los mayores porcentajes de indecisos se encuentran:

Por provincia: en Cartago.
Sugerencia: insistir en el tema agrícola y continuar desmintiendo la supuesta pérdida de empleos (zona franca).

Por ocupación: entre los profesionales liberales y las amas de casa.  
Sugerencia: retomar los debates en los colegios profesionales, redoblar visitas casa por casa, con un mensaje claro a la mujer (ama
de casa,  jefa de hogar).

Por nivel educativo: en la población con menor nivel (primaria)
Sugerencia: el TLC consolida un modelo excluyente.

Por afiliación política: entre los simpatizantes del PUSC.
Sugerencia: el TLC amenaza el gran legado de ese partido, la seguridad social y los derechos laborales.

Por nivel de ingreso: los estratos de más bajos ingresos.
Sugerencia: el TLC consolida un modelo de crecimiento económico que propicia mayores desigualdades sociales y que no ha sido
capaz de abatir la pobreza.

Cada segmento de indecisos tiene sus propias preocupaciones y sensibilidades, pero posiblemente el denominador común es la falta
de información para poder tomar una decisión razonada. A este sector, en general, hay que dirigirle dos ideas centrales: a) la
campaña del Sí  (gobierno, cámaras empresariales) es mentirosa, engañosa, embustera; b) ante la duda, lo mejor es votar No (no hay
que arriesgarse)

Fortalezas del Sí

No hay que olvidar que el apoyo al Sí se sigue fundamentando en el tema del empleo (más y mejores empleos con el TLC, pérdida de
empleos si no se aprueba el TLC). Por tanto, hay que reforzar el descrédito de estas
dos grandes mentiras (estafas).

Por grupos de edad, el Sí muestra un claro apoyo entre los mayores de 55 años, paradójicamente, las personas que más
perjudicadas se verían con el impacto del TLC en el sector salud y en el costo de los medicamentos.
Hay que insistir en ello entre esta población.

Parece claro que el Sí se está alimentando de la desinformación y el clientelismo que prevalece en los sectores de ingresos bajos,
tanto en las zonas rurales más alejadas como en las zonas urbanas de estratos bajos. Recordemos además que en estas zonas
geográficas el “chorreo” de votos es más fácil de realizar.

Fortalezas del No

El No cuenta con un gran apoyo entre los jóvenes (menores de 30). No debemos conformarnos con este apoyo, hay que comprometer
activamente a este sector. Sugerencia: crear en los comités patrióticos, frentes juveniles que tengan su dinámica propia (sin crear
divisionismos ni descoordinación).

El apoyo que las mujeres le están dando al NO (aunque con un alto nivel de indecisión), sugiere que este sector es clave, por lo que
muchas más mujeres deberían tener mayor protagonismo. Aprovechemos el mes de agosto para llegar con mensajes claros a este
sector. Sugerencia: en los comités patrióticos hacer actividades alusivas al tema, especialmente dirigidas a la madre, trabajadora,
jefa de hogar, etc.

En conclusión

Aunque tenemos que seguir ganando adeptos para el NO, la convocatoria que logremos el día 7 de octubre será un aspecto decisivo.
Septiembre debe ser el mes de la organización.

Ciertamente los indecisos decidirían el resultado del referéndum, pero el mensaje debe ser diferenciado según segmento y motivos
para la indecisión. El denominador común, sin embargo, parece ser la falta de información para atreverse a tomar una decisión
razonada.

En resumidas cuentas, ¿quién ganará? Ganará el bando que logre convencer a más indecisos y que muestre mayor capacidad de
convocatoria para el 7 de octubre.