Injerencia del embajador Mark Langdale en asuntos netamente nacionales
Sol Fernández-Val*

En uno de los diarios de mayor tiraje del país, tanto el editor como el señor Rafael Carrillo, expresaron su malestar por los supuestos
comentarios que han hecho a la distancia tanto Hugo Chávez como Fidel Castro. Curiosamente, nadie dice nada de la participación
activa aquí del embajador estadounidense Langdale, sus visitas al presidente Arias, sus declaraciones verbales y escritas apoyando y
vaticinando el sí en el referéndum, como a través de las cámaras comerciales afiliadas.
Si recordamos, antes de Fidel Castro estaba Batista, con él la corrupción e inmoralidad más grande que haya habido en la isla, por
supuesto con la activa participación de los estadounidenses. Si eso no hubiera sido así, la revolución no hubiera triunfado. Igualmente,
en Venezuela muchos gobiernos corruptos de derecha abrieron los portillos para que Chávez esté gobernando. El gobierno
estadounidense es como lobo con piel de oveja; invade, coloniza cualquier área del planeta para lograr sus intereses comerciales.
Cuando crecíamos, los vaqueros eran buenos, los indios malos, Estados Unidos era el defensor de la democracia, los comunistas
comían niños.
Hoy sabemos de lo que son capaces los gobernantes con el fin de seguir explotando, complaciendo a los famosos bancos, a
multinacionales, entre otros, que son los verdaderos directores de orquesta de esa “globalización”. Nada de esto ocurriría si los
gobiernos locales no participaran como lo han hecho burlando leyes, constituciones, tribunales, debilitando parlamentos con tal de
participar en el botín.
Gracias a este TLC se han despertado pueblos que los gobernantes creían dormidos. La gente se está informando, viendo lo que
ocurre en otras latitudes, donde se recetó lo mismo. ¡Mejor que no le halen mucho el rabo a la ternera! Las elecciones pasadas en este
país, a pesar de que lo nieguen, no fueron tan transparentes. Estas últimas eran decisivas para ellos, estaba en juego que Costa Rica
“tenía que ractificar el TLC” como fuera. Yo digo, lo que es bueno para el ganso lo es para la gansa. Si no pueden opinar los
defensores de los pobres, tampoco el director de orquesta de los ricos. ¡Embajador Mark Langdale, no interfiera en las decisiones de
Costa Rica, aunque usted tenga en ellas intereses personales!
Para muestra de “imparcialidad” veamos a quién nombró Bush ahora para el Banco Mundial, a su otro amigo y colaborador, Robert
Zoellick.
*Ecologista