I- PUBLICIDAD CONTRAPRODUCENTE

1. ANTECEDENTES
Primeros en tiempo
Medios de difusión. Sectores sociales en especial organizaciones sindicales iniciaron temprano el posicionamiento mercadotécnico de
la consigna temática “NO al TLC” hace más de 3 años, por múltiples medios alternativos como congresos, debates, conferencias,
charlas, artículos, pronunciamientos, ponencias, entrevistas, manifestaciones, marchas, desfiles como día del trabajador con amplia
cobertura mediática. Se puede asegurar que mucha gente recibió su primera exposición frente al TLC a través de esta corta y directa
consigna, en cuyas mentes se posicionó sólidamente.
A pesar de las subliminales supuestas connotaciones negativas, la consigna “NO al TLC” se consolidó en el discurso de la campaña de
resistencia contra el tratado porque es, literalmente, una de las opciones en el procedimiento legislativo de ratificación o rechazo (no) en
el trámite de un Tratado Internacional como este.
La vigencia de esta consigna se reafirma aún más con le proceso del referéndum sobre el TLC ya que una de las 2 opciones que tendrá
el pueblo es votar NO (al TLC).
Instrumentos. Las personas individuales o articuladas se convirtieron en vehículo de exposición y distribución de  volantes, folletos,
pancartas, mantas, calcomanías, pines, camisetas, gorras, banderas, y se crearon obras de teatro, audiovisuales, canciones, retahílas,
chistes, y gran diversidad de formas de expresión, que se convirtieron en eficiente instrumento para difusión de consignas, lemas y
temas.
Punto de quiebre. La incipiente y virtual batalla pública con proyección de signos externos se desarrolló provechosa en una sola vía hasta
la gran repercusión mediática de la famosa Cumbre Social en el Teatro Melico Salazar hace 2 años. Después de ese mes de abril la
guerra publicitaria cambió abruptamente; el pequeño y fuerte grupo empresarial pro tratado se asustó con las encuestas, atizado por
medios periodísticos y de propaganda afines. En particular La Nación inició una histérica campaña alarmada por el comportamiento de
la curva estadística de las encuestas cuya proyección señaló un empate técnico en los registros de opinión sobre el TLC.
Contendientes. La respuesta inmediata de alerta roja pro TLC articuló dos ejes fuente de acción publicitaria, a) el exgrupo negociador
oficial Por Costa Rica y b) la solista prematura campaña electoral de Arias. No obstante su magnitud, la millonaria y masiva acción
propagandística produjo poquitas satisfacciones a sus patrocinadores. El posterior empate técnico en las elecciones de febrero se
dilucidó por una raquítica y cuestionada diferencia que sancionó una pírrica victoria para sus promotores. Como tema de otra reflexión,
queda pendiente de evaluación el tema de gran peso sobre origen e intereses detrás de tal financiamiento.
2. FATAL PARADOJA OFICIAL
La publicidad de “Sí al TLC” adquirió con su tardanza un recurrente problema técnico que permanece sin solución. Manifiesto en todo su
desarrollo, la campaña sufre un efecto contraproducente congénito, como se explica a continuación.
En principio parecía demasiado simple y obvio una respuesta positiva light ganadora, frente al negativo “NO al TLC”; un “SÏ” relacionado
con el “SI al TLC” cuyo vehículo estelar sería el excelente producto de marca Óscar Arias, que registraba 80% de opiniones favorables.
Pero, el supuesto recurso óptimo defeccionó rápido y la razón fundamental para esa tendencia se explica aquí por definición teórica: su
origen contestatario (es una tardía respuesta) reforzó y consolidó como referente el más antiguo y mejor posicionado código: El “SÍ al
TLC” alude al registro en memoria del “NO al TLC”.
3. EL PANTANO INEXORABLE
Actualmente, cuando la propaganda oficial aclara que (ojo al texto destacado  en negritas) el TLC no afecta ni impide el mejoramiento
nacional en los temas empleo, ambiente, agua, educación, constitucionalidad, por ejemplo, comunica elementos implícitos de duda
porque remite e infiere la existencia de argumentos contrarios. La profusa cura en salud despierta lógicas suspicacias.
La producción de propaganda oficial masiva es irrenunciable porque es el instrumento por excelencia a disposición: amplio
financiamiento, agencias publicitarias, expertos, masivos e importantes medios estructurados de comunicación, real poder político, entre
otros más.
Una alternativa a la contraproducente publicidad temática es la propaganda del miedo, pero el temor al desempleo (ya trillada), por
ejemplo, deviene en propaganda temática porque admite o promueve acopio de información a favor y en contra de tal argumento.
Otra opción de probable utilización es el clientelismo político, pero la pregunta sería ¿qué cantidad de gente se puede chantajear con
este método? Probablemente la repartición de bienes como bonos, diarios de comida, sacos de cemento y dinero, entre promesas y
compromisos, se pongan a la orden del día en esta campaña. También para atraer a los jóvenes y otros, posiblemente celebren
conciertos musicales y espectáculos similares, en búsqueda de adhesión masiva a la campaña pro TLC, vía sus ídolos mediáticos.

4. ANÁLISIS DE POBLACIÓN
Caracterización
Para estudiar la tesis del efecto contraproducente de la millonaria campaña publicitaria pro TLC, se debe reconocer la división de ese
universo poblacional en tres segmentos estadísticos: A) El segmento favorable o del SÍ al TLC; B) contrario o del NO al TLC; y C) los
indecisos y dudosos, que promueven se siga debatiendo.
A) El segmento favorable o del SÍ al TLC. La característica dominante del mayoritario sector de base en el segmento de población A) SÍ
al TLC, es la confianza absoluta y empatía con el presidente Arias y su gobierno. Para la completa protección de esa lealtad debe
conservarse este segmento sin exposición a la información y al debate de ideas, lejos de potenciales dudas.
El objetivo de la actual campaña pro TLC no es este sector llamado solo a tener fe, puesto que la enunciación, argumento, discusión y
racionalización del tema podría sensibilizar y despertar inquietudes, y la eventual caída de sus miembros en el registro estadístico de
opiniones segmento C) de indecisos o con dudas. Cualquier campaña temática es susceptible de causar daño colateral en este
segmento de débil, frágil o nula constitución argumental. En las últimas encuestas de UCR, UNA y UNIMER se observó una drástica
caída y disminución de este segmento en beneficio estadístico principalmente del segmento C).
B) Segmento contrario o del NO al TLC. En el sector B) la base mayoritaria del NO al TLC son personas en definitiva mejor informadas y
afectas al activismo, a la mística del trabajo proselitista hormiga. Este segmento de población es, no solo inmune a la propaganda
adversa, sino lo contrario, la campaña de gobierno tiende a “picarlos” y dispara su espontáneo y creativo activismo. Los efectos de la
propaganda oficial proyectan un crecimiento del segmento, además, porque su tesonera labor de hormiga encuentra en el creciente y
gran segmento estadístico de población “C)” un amplio espacio para la movilización, información, propaganda y convencimiento. Este
segmento registró un discreto aumento estadístico, alrededor del 4%, que inferiría una débil pero clara tendencia al crecimiento
susceptible de consolidación.
C) Los indecisos y dudosos, que promueven se siga debatiendo. El segmento estadístico de población C) creció evidentemente a costa
del segmento A). La propaganda temática oficial profundiza las dudas y aumenta el número de esta población que desea recibir más y
mejor información y se pronuncia por una mayor discusión sobre el TLC; este segmento constituye un grandísimo laboratorio o campo
susceptible de trabajo activista, particularmente del segmento NO al TLC.
Paradoja. La paradoja se completa con la inconveniencia para el núcleo empresarial favorable al TLC de movilizar en su apoyo a
sectores de trabajadores en sus empresas, pues la agitación social interna es potencialmente peligrosa por sí sola, pero, además
podría desarrollarles dudas e inquietudes temáticas; es una población con condiciones y características propias del segmento de
población A); a esta gente es mejor dejarla quieta, so pena de que sus patrocinadores cosechen frutos amargos.

Conclusión
I.        Desde la perspectiva publicitaria, Arias y todo lo que representa en esta coyuntura pareciera atascado en arenas movedizas, la
adhesión a su persona ha bajado desde el arranque de la campaña electoral y cuanto más se mueve, más se hunde.
II.        La divulgación de ideas, aunque fuese a medias, no le sirve a los sectores favorables al TLC porque despierta a la gente, el
debate es contraproducente, su única carta o argumento válido es la fe y la confianza absoluta en la propuesta y promesas de gobierno,
y en particular, la persona de Arias.
III.        Los sectores favorables al TLC no tienen alternativa, están obligados a utilizar su fortaleza y ventaja comparativa en el campo de
la publicidad, lo contrario sería la inacción.
IV.        La supuesta superioridad y fuerza de la mercadotecnia para promocionar el Si al TLC asociado a empleo, futuro, esperanza, se
revirtió con contundencia por la combinación de elementos aquí analizados.
V.        Si algún segmento tiene espacio para ganar terreno es el sector del NO, porque el gran segmento de indecisos o con dudas es
un creciente y enorme mar abierto para faenar cuyos individuos manifiestan deseos de obtener más información y mayor discusión.
VI.        La población del segmento de indecisos no esperan nada o perdieron la fe en la propuesta de gobierno. Son personas
susceptibles a los argumentos lógicos, formados y expresados por guías referentes en su nivel de escolaridad, desarrollo o sensibilidad.
Ahí existe un potencial muy grande para los esfuerzos del movimiento activista contrario al TLC.
VII.        Analizados los hechos, un potencial fraude oficial en urnas del referéndum es una posibilidad que el sector contrario al TLC debe
tomar en serio.

II-  ANÁLISIS DE POSIBLE FRAUDE EN EL REFERÉNDUM
Apuntes previos para posterior desarrollo
Un mapeo de las características de población reflejadas en las elecciones nacionales de febrero pasado, arroja el siguiente panorama
de fortalezas y debilidades, en relación a un posible fraude.
Los sectores donde perdió Arias y por el contrario fue manifiesta la fortaleza de Otón es la gran área metropolitana, donde
principalmente reside la clase media, el promedio de personas mejor educadas, la inteligencia y la academia dentro de nuestra
sociedad.
Las provincias que más colaboraron con la victoria de Arias fueron Limón, Guanacaste y Puntarenas, además, esas provincias
registraron el mayor abstencionismo.
Limón tiene una historia electoral liberacionista, no así Guanacaste y Puntarenas, que siempre votaron mayoritariamente por la Unidad
Socialcristiana.

Inconsistencias delatoras
Esas tres apáticas provincias, pero principalmente Guanacaste y Puntarenas registraron estadísticas del TSE con más inconsistencias
electorales del tipo “papeletas con voto sin respaldo de firmas en padrones electorales”. De acuerdo a estudios estadísticos cuyos
resultados fueron divulgados por el Lic. Benjamín Odio Chan en el programa del Prof. Manuel Araya Incera en Canal 15, hasta un 30% de
las papeletas se validaron sin respaldo del padrón de firmas. Según un ligero cálculo del Prof. Araya en su programa, podrían ser hasta
60.000 votos, cantidad 3 o 4 veces mayor que la diferencia electoral obtenida a nivel nacional por Arias sobre Otón.
Otra inconsistencia electoral persistente fundamentada por otros estadísticos de la UCR consiste en diferencias en la cantidad de
papeletas y votos entre los 3 niveles jurisdiccionales de puestos políticos en juego a saber presidente, diputados y regidores.
Por lo tanto hay peligro en el flanco de fraude en las urnas.
Hay que valorar las inconsistencias fundamentadas, hacer una lectura estadística para determinar y dirigir esfuerzos al trabajo que se
debe hacer y donde fortalecerlo.
Limón, y especialmente Guanacaste y Puntarenas de altísimo abstencionismo electoral, con población dispersa en zonas remotas y
rezagadas en desarrollo social, son susceptibles de observación y supervisión; es necesaria mucha atención y fiscalización
Otro sector de observación debida es población vulnerable al clientelismo, pero si no pueden comprar todos los millones de pobres
tienen pocas posibilidades de contrarrestar el avance del sector NO AL TLC.
Gobierno de Arias se empatanó
Carlos Manuel Campos