


El PLUSC-UAMPERFECTO de la corrupción
Asdrúbal Marín Murillo
A los costarricenses no nos queda ninguna duda de que la tan cacareada democracia que tenemos no es más que un escondrijo o
madriguera que durante muchos años le sirvió de comedero a un monstruo bicéfalo denominado bipartidismo nacional. Cualquier
hijo de vecino se da cuenta que la ensalzada democracia liberal y capitalista costarricense, no va más allá de eso, el falseamiento
de un sistema secuestrado por grupos de poder político y económico que se arrogó el nombre de democracia y que, bajo oscuras
maniobras, se apropiaron de los poderes del estado para usarlos en beneficio de sus intereses. Pues bien, el PLN y el PUSC
(calderonismo) durante más de 50 años se repartieron el poder político. Poder político que les sirvió de instrumento para satisfacer
su avaricia desmedida. Durante muchas décadas encubrieron desfalcos, abusos, manipularon licitaciones, recibieron donaciones de
mafiosos de toda calaña, viajaron por el mundo a sus anchas, llevaban a sus ministros "a pasear", recibían sobornos, quebraban
instituciones públicas y luego las cerraban, se repartían las becas que venían del exterior para la gente de bajos recursos, daban
contratos públicos a sus empresas y a las de sus amigos y familiares, recibían sobresueldos, permitían que sus amigos empresarios
no cotizaran las cuotas de la CCSS que le rebajaban a sus empleados, se hacían de la "vista gorda" cuando los patronos abusaban
de sus empleados violentando el Código de Trabajo, permitieron sobornos y dádivas, se dieron las argollas politiqueras,
compadrazgos políticos, etc. Realmente la lista sería interminable. Sucede que del 2000 para acá sus corruptelas cansaron la
honestidad y el pudor del costarricense.
Las nuevas generaciones de jóvenes, formados en las aulas de primaria, secundaria y universitaria, ha dado sus frutos. El tesonero
esfuerzo de miles de trabajadoras y trabajadores de la educación, muchas veces vilipendiados por los grupos de poder y los
grandes medios de comunicación social, va resplandeciendo en el funesto firmamento engendrado por el PLUSC. El compromiso,
la actitud crítica, la duda, el cuestionamiento, la dignidad y el deseo de vivir en un mundo más justo y más honesto, asumido por una
gran cantidad de jóvenes costarricenses, ha liquidado la hidra neoliberal.
Sacando agua del bote, el PUSC, en el 2002, "quemó su último cartucho": Abel pacheco. Y en el 2006, el PLN escarbó en sus
sarcófagos milenarios y tuvo suerte. Enfundado en vendajes antiquísimos apareció el actual presidente.
Sin embargo, a pesar de haber recibido su merecido, ese monstruo de dos cabezas aún respira. Los últimos estertores de las
componendas y los compadrazgos se mantienen. Lograron que el presidente de la República, Oscar Arias Sánchez, evitara
comparecer ante la Comisión de Narcotráfico de la Asamblea Legislativa cuando se destapó la cercanía del señor Nayor con
familiares de un alto representante del Poder Ejecutivo. Recordemos que el señor Arias dijo por la prensa que eso era un asunto de
"lavado de dinero". ¿Cómo lo supo? ¿Qué sospechas tenía? ¿Cómo, dónde y cuándo se dio ese lavado? Semejante afirmación de
tan alta investidura no podía pasar desapercibida. Por ética, por respeto a los costarricenses, por la imagen internacional del país,
por nuestros niñas, niños y nuestros jóvenes, tenía que visitar la Comisión de Narcotráfico. Desgraciadamente el contubernio PUSC-
PLN, nuevamente, en su estridente agonía, envió un coletazo y con el voto del señor diputado del PUSC, Bienvenido Venegas, el
señor Arias eludió su responsabilidad de asistir a la comisión de Narcotráfico. Políticamente cualquiera esperaría que un diputado,
de un partido que agoniza, se preocupara de que su supuesto "social cristianismo" muriera con dignidad y un poco de honra, pero se
cumplió aquel adagio (sentencia breve y moral…que procede conforme a su enseñanza) popular que dice: "Genio y figura…hasta la
sepultura". Ahora se habla de componendas entre ellos en la Asamblea Legislativa para aprobar el TLC con 38 votos a cambio de
ponerle punto final al mafioso baile de "finlandélicos" y alcatélicos que tanto daño le ha hecho a los sectores más pobres de nuestra
sociedad. Liberación Nacional y la Unidad Social Cristiana siguen mancornados con el fin de aprobar el nefasto TLC para seguir
engullendo el dinero y las instituciones del pueblo. Pero su existencia ya está llegando a su fin. Que en paz descanse el bipartidismo
corrupto.