Estrangulan la “democracia”,   la mordaza despótica extiende su miseria  
Oscar Barrantes Rodríguez


A los compañeros y compañeras del movimiento social costarricense y de toda Latinoamérica, saludarles con la estima de siempre,
deseándoles un avance sostenido y, a zancada firme en la lucha cotidiana. Los pueblos del continente tenemos que desenganchar las
alertas, en relación con los acontecimientos políticos que en Costa Rica se están dando, e intimar más aún, los lazos de amistad y
solidaridad mutua al calor del  convulsivo período coexistente  en los conflictos sociales y por la libertad de nuestras naciones.

En la Ciudad de San Ramón-Costa Rica, se origina uno de los pocos espacios radiales donde todavía se pude escuchar la voz del
pueblo. En el mismo, el movimiento social y popular ramonense, de occidente y costarricense, han tenido los micrófonos abiertos, para
la denuncia, la agitación, la movilización, la organización,  en general un canal que le posibilita expresar sus ideas, pensamientos,
propuestas, y en el cual promueve la lucha por la defensa de los derechos populares, la soberanía, y por la transformación social.

Se trata del Noticiero "Sideral Informa",  trasmitido por la radioemisora "SIDERAL" todos los días entre las 17:00 y 18:00 horas (5a 6, p.
m.), y que produce y dirige el periodista Carlos Salazar. Según la información que se nos está haciendo llegar, la administración de la
Emisora esta presionando al director del Espacio Noticioso, para que suspenda el programa al concluir el mes de agosto de los
corrientes. Se indica que las razones son de carácter económico. Sin embargo, lo que pareciera estar de fondo son factores políticos,
los cuales se pueden encontrar en posibles maniobras y acciones de los sectores gobernantes y del capital; entregados de lleno a los
intentos por imponer  el infausto "tlc".

No esta lejos la probabilidad del uso de la intimidación, el chantaje; y por supuesto, es presumible el ofrecimiento de contratos
comerciales, de la compra del espacio y de otros negocios, que estén doblando la voluntad de los Dueños o de la sociedad que
administra la empresa radial. Esa es una práctica sobradamente conocida, de  fuerzas económicas y políticas, que servilmente, están
empujando el paquete neo-colonial de privatizaciones, concesiones, de "aperturas" y "modernizaciones" de las instituciones públicas
de servicios fundamentales.

Del mismo modo, tales sectores tiránicos, los que   consuman autoritariamente  en  la Asamblea  Legislativa,  convenciones
internacionales, y otros “proyectos” nefandos para la soberanía nacional y agresores  de los derechos humanos,_ los han dado en
llamar la agenda complementaria, pero, que en realidad es la "AGENDA DE INSTRUMENTACIÓN" de esa infamia apodada "tratado
de libre comercio"_, como mecanismo para establecer el régimen despótico de las corporaciones transnacionales, auspiciado por la
legalidad propalada por la Organización Mundial del Comercio y cubierta por el monstruo militar del pentágono, que aplica la estrategia
de agresión y  terror de la Casa Blanca,  son un linaje rastrero y ponzoñoso.


No les ha importado destrozar la Constitución Política, han atropellado la legislación vigente; las veces que les ha dado la gana, se han
atrevido a torcer barrotes y botar la separación entre los Poderes y, a derribar la independencia entre las entidades ejecutivas,
parlamentarias y judiciales, así como, han liquidado la imparcialidad de  los Tribunales, Sala Constitucional,  Cortes, Tribunal Supremo
de Elecciones y demás  instituciones estatales.    

Los vende patria, títeres del capital transnacional, los   obtusos neoliberales criollos, los mercaderes especialistas en la especulación, y
los empresarios ávidos por  incrementar sus ganancias; a cualquier  costo,  con el mayor desprecio a la dignidad de los
costarricenses,  como una afrenta a la inteligencia, como una estocada a la conciencia, se han abalanzado con dólares, con la
demagogia y la mentira, con las amenazas más denigrantes, y el intervencionismo más vil y deplorable; perpetrado por los emisarios
de Washington, en su perversa maquinación por someter a nuestro país.  

Con una actitud despectiva hacia el pueblo, los grupos hegemónicos_ políticos y capitalistas_ están  utilizando todo el aparato del
estado, toda la maquinaria que les puede ofrecer el poder,  en sus pretensiones por arrastrar a la nación costarricense a una condición
de colonia, y reducir a su población a la esclavitud y a la opresión. Derramando cinismo en cada uno de sus actos, como si fuesen
desechos residuales de su esencia, usan todos los mecanismos oficiales, los recursos del fisco, los medios técnicos, transporte,
infraestructura pública, a los funcionarios de las instituciones y todo el contingente de ministros, diputados, regidores y burócratas en
general del gobierno, en su obstinación por coronar su despropósito.

Los hermanos Arias no han escatimado nada; de su arsenal tenebroso, en su macabro objetivo por implantar las medidas y las
políticas que han tranzado con Estados Unidos, correspondiendo con los planes de expansión de la corporatocracia internacional  y de
dominio económico, político y militar del imperialismo. Ejecutan con fidelidad la   desventura, en  su papel de testaferros al servicio de
los magnates de la metrópoli y de su patrón; el genocida George Bush, monigote de la mafia fascista más terrorista de la historia.

En su macabra misión como lacayos de las nuevas bandas de  invasores, no han tenido reparo en boicotear y aplastar todo derecho,
garantía social o individual, libertades constitucionales, o legalidad, que se antepusiera a sus conjuraciones y sus planes. Su
desfachatez ha sido tal, que no les ha importado que  la  normativa jurídica reinante,  fuese creada básicamente, por las mismas clases
dominantes  sirviéndose  de ella para perpetuarse en el poder. Por eso  hoy; si el “estado de derecho”; del cual tanto se  aprovechan;
les estorba, lo barren como pasar el filo del machete por la frágil maleza. No han tenido vergüenza para declarar con la altanería más
tendenciosa, que en la práctica  han establecido la dictadura desde una "democracia electoral".



De tal manera, que así como han implantado un sistema de inhumanos  “campos de concentración” en las plantaciones, fábricas de
ensamblaje y maquilas, vilipendiando los derechos laborales,  vejando las garantías individuales y sociales de los y las trabajadoras, y
aterrorizándoles con el chantaje del despido, si no se ajustan a sus reglas y apoyan a los empresarios, al capital extranjero y la línea del
gobierno. También, han preparado las leyes, los códigos penales y organismos  judiciales para intimidar a los sectores populares,
mediatizarlos, neutralizarlos y desmovilizados. Lo anterior complementado con el despliegue e intensificación de las actividades de
vigilancia, hostigamiento y coerción sobre la dirigencia, los grupos de activistas y el movimiento social en su conjunto.

No es de extrañar, por todo lo enunciado más arriba, que hayan puesto en la mira de sus intrigas,  igualmente, a los pocos medios de
prensa que ejercen un periodismo independiente, reflexivo, pluralista, amplio, inteligente, interactivo, y lo más importante que abre
oportunidades a los sectores populares y, se han convertido en los únicos espacios que le han permitido al movimiento social
costarricense, expresar sus planteamientos. La gran prensa capitalista, perteneciente a las diferentes fracciones de la oligarquía y,
monopolio ideológico, comercial y político de la plutocracia, reflejo de la “verdad única” de las fuerzas sociales imperantes en la
sociedad, no le abre ninguna oportunidad al pueblo para que pueda manifestar sus puntos de vista.

Generalmente los medios de comunicación de masas que pertenecen a organizaciones gremiales, agrupaciones representativas de la
diversidad de los sectores sociales, de colectivos,  partidos, movimientos y de organizaciones de izquierda, son pequeños y de
cobertura limitada. Contar con radio o teledifusoras que ofrezcan espacios abiertos al intercambio de ideas, de análisis político, de
debate sobre temáticas comunales, de barriada, ciudadanas, regionales, sectoriales, nacionales, o internacionales,  en noticieros, o en
programas de variedad, es una virtud; y quizá, se puede indicar como una significativa  oportunidad; que en la realidad política actual
en Costa Rica, es sin duda alguna escasa. De ahí, que las fuerzas del oscurantismo que hoy controlan el poder;  empecinadas en llevar
a cabo sus ominosos propósitos, hayan iniciado un complot para amordazar, eliminar, censurar o simplemente reprimir, estos medios
de la prensa popular, para sacarlos del aire utilizando los más burdos y  abominables métodos y subterfugios.

Hoy cuando ya  han  silenciado  varios programas, cuando le han coartado la palabra   a periodistas e intelectuales; entre ellos, al
politólogo Álvaro Montero Mejía, a quien prohibieron y le confinaron  una emisión televisiva semanal,   y que se trasmitía por el Canal
13_ Canal estatal de Costa Rica_, y a la periodista Iris Zamora, que tenía sendas transmisiones, en el mismo Canal y en Radio
Monumental. Todas estas emisiones orientadas al análisis político y de la realidad nacional. Además,   se  ha amenazado con  
clausurar el noticiero del compañero periodista, y luchador social Carlos Salazar. Las luces rojas de la destrucción definitiva de las
libertades fundamentales, en Costa Rica se han encendido como nunca. Las manos depravadas  de los dictadorzuelos de Zapote
(Casa Presidencial), se encuentran inmiscuidas en esta maquinación odiosa.

Por lo tanto, debemos aprestarnos a la denuncia de este acto de violación de las libertades constitucionales, de los derechos
humanos, y a promover e implementar el apoyo y la solidaridad con el Periodista Carlos Salazar. Hay que apuntalar   y revalidar los
programas radio-televisivos críticos, como el puntualizado. Fusionemos nuestra  acción      para  preservar y fortalecer el radio-noticiero
del compañero Salazar, sobre todo en momentos cuando cada situación, como la descrita, es una reyerta que se debe enfrentar con
presteza,  en el combate patriótico por la soberanía, por los  derechos populares y por la emancipación de nuestros pueblos.

Estamos en la obligación de llamar concienzudamente y con perseverancia, a la movilización general del pueblo, el camino de la lucha;
en los actuales momentos, es la acción beligerante por tomar las calles, lanzarse a una escalonada, diversa, autogestionaria y
simultánea protesta, que desemboque en una indestructible huelga general e incontrastable rebelión popular. En consecuencia las
batallas  por las libertades civiles y políticas, entre ellas, la salvaguardia del derecho democrático a la libre manifestación y expresión,
es un reto permanente y categórico.